Generalidades: Las ardillas son laboriosas,
simpáticas y compradoras. Saben ganarse el corazón de
quienes les rodean con un océano de pequeños gestos. Entran
en tu vida sin invitación ni previo aviso y se instalan para
siempre. Las ardillas generan adicción, uno las necesita, las
quiere, son unas interlocutoras siempre predispuestas y divertidas,
con ellas el tiempo pasa volando.
Los nativos de este signo disfrutan de la conversación, son oradoras
natas, y a veces se meten en verdaderos enredos por no pesar lo que
dice, o ser inoportunamente sincera..
Profesiones: Deberían elegir una carrera
relacionada con la comunicación: periodista, locutor, comentarista
de espectáculos, comentarista de crónicas rosas, vendedora
de ropa, cosméticos o bijouterie. En realidad la ardilla puede
venderte absolutamente lo que se le antoje, desde un seguro de vida
a una batidora. Te envuelve con su charla, te entretiene, te divierte,
te hace reír, te hace llorar, y acabas comprándole lo
que ella quiere.
Las ardillas generan mucho dinero en sus vidas, siempre muy laboriosas
juntando nueces para el invierno, pero tal como entran estos ingresos
se van. La tarjeta de crédito es peligro en sus manos, compran
compulsivamente algunasa veces, otras lo invierten poco agraciadamente.
Sentimientos: En el amor son magnéticas, atraen a la
gente como un imán. Pero si se deslumbran con una persona y caen
rendidas a sus pies. Le encantan las pequeñas atenciones, sabe
apreciar un gesto de amor como si su pareja aparece con un ramo de margaritas
silvestres, un simple chocolatín, o un poema de amor escrito
con faltas de ortografía. Nada esto a ella le importará,
tomará el gesto de amor y le agregará lucecitas de colores
para adornar el resto. Así son las ardillas, románticas,
coquetas y soñadoras.
Amigos y parejas: Sus mejores amigos son la lechuza, compañeras
de andanzas, y los halcones a los que admiran y respetan profundamente.
Harán travesuras con los monos y con los murciélagos pasaran
las noches de luna llena.